“Desde niño la gente ha dicho que mi familia está maldita. Nunca lo hemos hablado, y tampoco sé si mis hermanos lo creían de verdad. Pero nunca dejan de ocurrir cosas”, decía en la voz en off de la magnífica El clan de hierro su protagonista real, el profesional de la lucha libre Kevin von Erich, interpretado por Zach Efron. Un joven que había visto cómo, por diversas circunstancias, por el destino o vaya usted a saber por qué, sus cinco hermanos, cuatro de ellos también luchadores, habían ido muriendo sucesivamente. Más información“Nunca dejan de pasar cosas”. La frase podría haberla dicho también Armando del Rey, uno de los personajes de la película española La fiera, cuarta en la carrera de Salvador Calvo, asimismo basada en hechos reales, en torno a un grupo de amigos amantes de los deportes extremos, a los que parece que les haya caído encima semejante condena. ¿Una maldición, un castigo por su insolencia, o simplemente una consecuencia del implacable riesgo del salto BASE? A tenor de lo que cuenta la película, y de los sucesos reales acaecidos, que además llegan hasta el interior de la propia producción de La fiera, quizá un poco de las tres cosas.La suma de accidentes trágicos reales alrededor del grupo de amigos formado por, entre otros, el propio Del Rey, el cocinero Darío Barrio, el alpinista Carlos Suárez y el presentador de televisión Álvaro Bultó, está compuesta por Calvo y el guionista Alejandro Hernández con una mezcla de historia de aventura, homenaje a los fallecidos y reflexión crítica sobre su osadía. El resultado es interesante, seguramente un tanto desigual, pero a La fiera hay que reconocerle no pocos méritos. El primero, en la línea de lo que ya comentamos hace un par de semanas respecto de la motociclista Ídolos, la sobresaliente labor de producción en un terreno, el del cine de aventura en paisajes inhóspitos, casi ignoto en el cine español. El segundo, que Hernández, entre la complicidad y la amistad del grupo de aventureros, haya hecho obligado hueco al egoísmo, a la barbaridad de las acciones del grupo, alguno de ellos con familia e hijos, y a la cavilación del salto BASE como pura drogadicción que provoca una suerte de dependencia que puede llevar a la muerte.Miguel Ángel Silvestre y Miguel Bernardeau, en ‘La fiera’.Director de la notable aproximación al bélico español 1898. Los últimos de Filipinas (2016), de la exitosa Adú (13 nominaciones a los Goya y cuatro premios, entre ellos el de mejor dirección, además de un millón de espectadores) y de Valle de sombras (2024), Calvo muestra una vez más una gran capacidad para manejar producciones de complicada gestión, y para dirigir secuencias de acción. Puede que por eso sea tan sorprendente que lo más acartonado de La fiera (el título se refiere a lo intangible que se les mete dentro a los practicantes del salto BASE, a eso que no te deja abandonar) esté en algunas intrascendentes secuencias con extras, como la presentación del libro y el acto homenaje. Pero la dicotomía entre la aventura extrema y la “vida normal” (reflejada en buenas conversaciones con los familiares) está bien trazada, así como lo inexplicable de sus correrías. El formato de falso documental elegido para acompañar algunos pasajes del guion, con entrevistas a los personajes acerca de lo que les arrastra a acometer semejantes acciones, y de continuar pese a las muertes, está bien integrado en el devenir del relato, pero no acaba de rematarse ni su origen ni su concepto. Y en el aspecto interpretativo domina la corrección, con algún pasaje algo retórico en instantes no esenciales por parte de Carlos Cuevas y Miguel Ángel Silvestre, y estupendos momentos de Stéphanie Magnin y del mejor del grupo en la película: Miguel Bernardeau, que ya había apuntado en la serie Querer su excelente nivel. Más informaciónAhora bien, quedan dos dudas relevantes, que seguro que se han planteado los responsables de La fiera. ¿Por qué no se muestra un solo cuerpo tras los accidentes? Por respeto a los muertos, seguro, y es legítimo, pero, ¿no hubiese sido necesario para plasmar lo incomprensible de sus acciones? Y segundo, el manejo de la última tragedia real en los títulos de crédito finales es a todas luces mejorable. Un texto explicando esa fatalidad postrera parecía obligado. Porque, incluso hasta dentro de la propia película, “no han dejado de ocurrir cosas”. La fieraDirección: Salvador Calvo.Intérpretes: Carlos Cuevas, Miguel Ángel Silvestre, Candela González, Miguel Bernardeau, Stéphanie Magnin. Género: aventura. España, 2026.Duración: 113 minutos. Estreno: 6 de febrero.
‘La fiera’: interesante retrato de un grupo de amigos que retó a la muerte (y perdió) | Cine: estrenos y críticas
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