
La ley contra la violencia vicaria no se aprobará el próximo martes en el Consejo de Ministros, como la pasada semana el Ministerio de Igualdad apuntó que podría suceder: el Gobierno ha decidido aplazar su aprobación para dar margen a la negociación entre los distintos ministerios, después de las reticencias mostradas por Juventud e Infancia, que acabaron con la retirada de ese departamento de las negociaciones. Ese movimiento ha hecho que el aplazamiento sea ya claro, para consensuar el texto con todas las partes, según fuentes conocedoras de la negociación. Desde Igualdad explican que más que un aplazamiento es la continuidad de las negociaciones, que siguen “abiertas y vivas”. Aunque hay disconformidad con la retirada del departamento de Sira Rego, Igualdad asegura que su única pretensión es “conseguir un buen texto” que “represente” al ministerio y su objetivo con la ley, la protección de los menores y las mujeres. También que intentarán que que Juventud e Infancia vuelvan a la negociación del documento y que no “importa” el tiempo que tarden en llegar al consenso con tal de llegar a un acuerdo y poder llevar adelante la norma. La ruptura se produjo el jueves, cuando el departamento de Rego anunció que se desmarcaba del proyecto como ministerio coproponente ante la negativa de Justicia a modificar cuestiones que, según su análisis, podrían implicar riesgos para la protección de las víctimas, algo que también señalaron asociaciones feministas. Juventud e Infancia planteaba modificaciones relativas a la tipificación de la violencia vicaria, el régimen de visitas, la patria potestad y el derecho de escucha de niños, niñas y adolescentes; cuestiones que están también tocando en la reforma que hay en marcha de la ley de protección a la infancia y la adolescencia, la conocida como Lopivi.También hizo esas apreciaciones este miércoles la Coordinadora Estatal para la Erradicación de la Violencia Vicaria y la Violencia de Género Institucional, en una carta abierta a ese ministerio, además de a Justicia e Igualdad, en la que advertía que el texto legal, tal y como estaba planteado, podría dejar a las madres víctimas en una situación de inseguridad jurídica. Esta coordinadora, que agrupa a una veintena de organizaciones de profesionales y asociaciones de víctimas, defendía en su escrito que la tipificación de la violencia vicaria no se puede hacer de “cualquier forma”, expresaba su “gran preocupación ante las propuestas planteadas” y pedía que la ley no se limite a “retoques superficiales” o a crear figuras nuevas que entren en contradicción con el concepto de violencia vicaria, como un delito neutro de violencia vicaria sin relacionarlo con la violencia machista. En respuesta, la posición de Juventud e Infancia fue defender que es inaceptable que el texto actual siga permitiendo al agresor mantener contacto con hijos e hijas víctimas de violencia vicaria o de género y señalar que no queda garantizado el derecho de escucha de los menores. Ante la negativa de Justicia de modificar los aspectos citados, Juventud e Infancia decidió retirarse del proyecto como coproponente. Sin embargo, el Gobierno quiere intentar sacar adelante el texto con consenso y por eso se ha ampliado el plazo de la negociación. El pasado miércoles, Redondo reconocía que se trata de un “texto delicado” y precisaba que se intentaría conciliar las demandas de las víctimas con una “técnica legislativa correcta”. El teléfono 016 atiende a las víctimas de violencia machista, a sus familias y a su entorno las 24 horas del día, todos los días del año, en 53 idiomas diferentes. El número no queda registrado en la factura telefónica, pero hay que borrar la llamada del dispositivo. También se puede contactar a través del correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es y por WhatsApp en el número 600 000 016. Los menores pueden dirigirse al teléfono de la Fundación ANAR 900 20 20 10. Si es una situación de emergencia, se puede llamar al 112 o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062). Y en caso de no poder llamar, se puede recurrir a la aplicación ALERTCOPS, desde la que se envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.
El Gobierno aplaza la aprobación de la ley de violencia vicaria para negociar el texto | Sociedad
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