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Desarmar el discurso, aislar de los extremos polarizantes las banderas de campaña, respetar los resultados y garantizar elecciones libres en los territorios -algunos bajo la gobernanza criminal de los grupos armados-, fueron algunos de los compromisos que reiteraron la Defensoría del Pueblo, la Iglesia, la comunidad internacional, gremios y organizaciones de la sociedad civil a tres meses de que los colombianos vuelvan a las urnas.La residencia del embajador británico, George Hodgson, se engalanó para recibir a embajadores, medios de comunicación y representantes del multilateralismo para hacer un repaso por el pacto para erradicar la violencia política.Imágenes de la reunión adelantada con la defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz. Foto:DefensoríaEste acuerdo fue suscrito no solo por las entidades promotoras —todas con un fuerte compromiso social—, sino por la mayoría de candidatos y partidos luego del asesinato del precandidato opositor Miguel Uribe Turbay.”Llegamos a estos compromisos por elecciones libres y en paz tras el atentado contra el senador Miguel Uribe y ahora que estamos llegando a este periodo electoral, este pacto realmente tiene que tener espacio, relevancia y protagonismo”, dijo el embajador Hodgson. La Defensora, por su parte, hizo un llamado a quienes aún no se suman a esta iniciativa para que se ‘monten al bus’ como garantía de los principios democráticos para todos los actores del país. “Aquellos que no o han suscrito, la invitación es a que vean el potencial. No solo es un deber, sino una garantía para ellos mismos, para que el debate electoral sea seguro, libre y en paz. Quienes no lo han firmado pareciera que no están de acuerdo con estos principios”, le dijo a este diario Marín. Durante el evento, la cabeza del Ministerio Público devolvió el casete a los orígenes de la violencia por colores políticos que en los años 40 y 50 incendió el país en la guerra bipartidista, con réplicas medio siglo después, como los asesinatos de precandidatos presidenciales y el exterminio de la Unión Patriótica.Iris Marín Ortiz, defensora del Pueblo. Foto:Defensoría”La construcción de los opositores como enemigos facilitó el ejercicio de la violencia política justamente porque convirtió en subversivos e insurgentes a quienes ejercieron legítimos derechos de protesta, como sindicalistas, campesinos, estudiantes, o a quienes apostaron por la competencia política legal”, aseguró la Defensora.Y agregó: “Por parte de las insurgencias también ejercieron violencia política. La narrativa espejo convirtió en blancos de violencia a quienes ellos consideraron como enemigos de clase”.Con este lastre, el país enfrenta serios retos en las alternancias de mando, que este año tienen un mayor énfasis al tratarse del continuismo o del cambio de una corriente política que no había gobernado en la historia reciente.”Infortunadamente, en el ejercicio de las funciones de prevención de la Defensoría del Pueblo, hemos encontrado que no estamos ajenos a estos retos de la violencia del lenguaje: la violencia de difundir información falsa, a sabiendas de que es falsa y de que quizá pueda darme una ventaja política, y no decir nada; pero que también termina convirtiéndose en estigmatizaciones”, sostuvo la Defensora.Este contexto es el que se busca enfrentar con el pacto que respaldan la MAPP-OEA, la Unión Europea, la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos y la Misión de Verificación, y que se hace extensivo a los medios de comunicación y a líderes de opinión capaces de difundir el mensaje de desescalamiento y reconciliación.Además de la narrativa, el compromiso por la transparencia de los comicios se aterriza en aportes como los más de 100 observadores electorales que trajo la Unión Europea y que legitimarán internacionalmente los resultados.Asimismo, junto con la Procuraduría, la Contraloría y la Fuerza Pública se busca blindar los territorios con presencia de grupos armados para que sus habitantes voten sin coerción.”Mi llamado es a no polarizar a extremos porque el día después de las elecciones y de la toma de posesión del Presidente se van a tener que volver a tender puentes, volver a hablar, y no ayuda un ambiente tan electrificado de posturas muy extremas”, le dijo a este diario la embajadora de Alemania, Martina Klumpp.Por su parte, el embajador de la Unión Europea, Francois Roudie, recalcó que la misión electoral que aterrizó en el país, y que estará desde la semana pasada hasta después de las elecciones presidenciales, “será uno de los notarios de la campaña y los comicios”. Además, extendió el llamado a todos los actores políticos y a los medios de comunicación en una coyuntura en la que “la estigmatización y la desinformación son contrarias a la democracia”, concluyó.Sara Valentina Quevedo DelgadoRedacción Justicia
