El ímpetu de Donovan Carrillo descongeló la pista de la Arena de Patinaje de Milán. El mexicano se desenvolvió y transformó al son de Hip hip chin chin en el debut de sus segundos Juegos Olímpicos. La sonrisa, siempre su sonrisa, le acompañó en cada acrobacia aunque estuviera embrujada con un error que casi le cuesta la eliminación en la primera ronda. El mexicano, pese a todo, logró clasificarse a la final, el programa libre, de este viernes (12.00 hora de México).Carrillo fue el quinto patinador en iniciar una competencia con otros 28 deportistas. De ellos, pasaban 24 a la gran final del programa libre del próximo viernes. Carrillo se codeó con el excepcional Ilia Malinin, el estadounidense que ayudó a su país a quedarse con la medalla de oro en equipos. También estaba ahí un tremendo torbellino japonés Yuma Kagiyama y el campeón europeo Nika Egadze, de Georgia. Carrillo, ataviado con un traje de lentejuelas moradas y azuladas, se veía seguro. En las tribunas se escuchaba el grito de “¡México, México, México!“ y se veían un par de banderas. Carrillo había arrancado con fuerza, pero en uno de los saltos, un axel triple, tuvo un mal aterrizaje que le condicionó durante su actuación. Una caída que alertó a los jueces. Eso supuso una deducción en su calificación total. “Los sueños se hacen realidad”, dijo Carrillo a la cámara tras su participación. Se rindió ante el público y se retiró entre aplausos. El mexicano estuvo en zozobra mientras se decidía si podía colarse a la final. Tuvo que esperar a que compitieran sus rivales y a que alguno tuviera un error. Fue después de la actuación del letón Fedirs Kuliss cuando pudo soltar toda la ansiedad acumulada al clasificarse a la final con un puntaje de 75,56 unidades por encima del taiwanés Yu-Hsiang Li, el español Tomás Guarino, el sueco Andreas Nordeback y del propio Kuliss. El hito de Carrillo fue haber clasificado a los Juegos Olímpicos. Su boleto lo consiguió en septiembre pasado durante una competencia en un torneo clasificatorio en Pekín. Esa vez alcanzó un inédito podio al quedarse con el bronce. Hace cuatro años, en Pekín 2024, Carrillo finalizó en la vigésimo segunda posición, donde superó el programa corto y pudo mostrarse ante el mundo en la final. Esta vez, tras haber alcanzado la ronda estelar con mucho nervio, saldrá a escena con la misión de disfrutar, ya sin presión.

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