El centro de Rafa Mir y el cabezazo de Hugo Duro en el minuto 95, si no fue la tumba del Madrid en Liga, se le pareció bastante. Un remate que terminó por dejar al descubierto otra pobre actuación del equipo blanco, que no supo mandar ni con fútbol ni por las bravas. El conjunto de Carlo Ancelotti se tambalea en el campeonato tras descarrilar en el peor momento en casa contra un Valencia de cuerpo entero que dio un gran salto para escapar de la quema del descenso. El empate del Barcelona ante el Betis (1-1) alivió la desazón que produjo el partido en el Bernabéu.
1
Fran González, Antonio Rüdiger, Lucas Vázquez (Arda Güler, min. 84), Aurélien Tchouaméni, Fran García (Eduardo Camavinga, min. 76), Luka Modric (Endrick, min. 76), Brahim Díaz (Rodrygo, min. 56), Federico Valverde, Jude Bellingham, Kylian Mbappé y Vinícius Júnior (David Alaba, min. 76)
2
Giorgi Mamardashvili, Max Aarons (Hugo Duro, min. 73), Jesús Vázquez, César Tárrega, Cristhian Mosquera, Mouctar Diakhaby, André Almeida (Fran Pérez, min. 73), Enzo Barrenechea (Hugo Guillamón, min. 93), Diego López, Javi Guerra (Pepelu, min. 73) y Umar Sadiq (Rafa Mir, min. 58)
Goles
0-1 min. 14: Mouctar Diakhaby. 1-1 min. 49: Vinicius Junior. 1-2 min. 94: Hugo Duro
Arbitro Guillermo Cuadra Fernández
Tarjetas amarillas
César Tárrega (min. 9), Ancelotti (min. 21), Sadiq (min. 45), Maximillian Aarons (min. 95), Cristhian Ibarguen (min. 97)
No extrañó el desenlace a la vista de la trama de una tarde escasa de los locales, que esta vez tampoco encontraron el flotador de sus estrellas. Vinicius, silbado al ser sustituido, falló un penalti, Mbappé no dejó su golito y, sin la aportación anotadora de sus estrellas, el rey quedó desnudo, retratado por un juego con pocas luces. Volvió a comparecer con retraso y, cuando quiso, tampoco pudo. De nada le sirvió a Ancelotti recurrir a todos los atacantes posibles porque no halló el acierto rematador. Así arrancará el martes los cruces de Champions contra el Arsenal.Para sobrevivir en un calendario que pasa lista cada tres días, conviene tener un fútbol engrasado con el que encarrilar, al menos, las citas que se suponen menos amenazantes. Justo, de lo que anda escaso el Madrid. Desde la derrota en Cornellà hace dos meses, apenas suma 14 puntos de 27. Lo contrario que el Valencia, que desde que perdió el partido aplazado contra el Madrid el 3 de enero, solo ha caído en Liga ante el Barcelona y el Atlético. Llegó al Bernabéu sin los sancionados José Luis Gayà, Dimitri Foulquier y Luis Rioja, pero no estuvo de miranda.Hacía semanas que una emergencia, como lo suele definir Ancelotti, no afectaba al once del Madrid, y esta vez fue en la portería. Con Courtois tratando de llegar sano a Londres y Lunin maltrecho del sóleo, el técnico optó por el canterano Fran González (19 años), un tallo de casi dos metros que llevaba tiempo en dinámica del primer equipo pero que estaba por estrenar en la élite. El resto de la alineación la condicionó el efecto Champions: Asencio, Camavinga y Rodrygo arrancaron en el banquillo.Más informaciónAl cuarto de hora, en el Madrid ya habían quedado claras tres cosas. La primera no sorprendió a nadie: otro arranque perezoso. La segunda: que a los blancos se les ha abierto definitivamente un frente después de que Vinicius fallara su segunda pena máxima seguida, tras la errada en el Metropolitano en Champions. Contra el Valencia, la provocó Mbappé en un leve toquecito de Tárrega que el árbitro llegó a convalidar en el VAR y el brasileño la ejecutó sin tino. Y la tercera es que por muy grandes que sean Tchouameni y Rüdiger (sobre el 1,90 ambos), este sábado centrales, no les evita recibir goles por arriba. Volvió a ocurrir en el 0-1 de Diakhaby. El balón superó por alto al francés y el alemán no contuvo la entrada desde atrás del valencianista.Hubo unos minutos en que todo pasó por Diakhaby, lesionado de forma escalofriante hace un año en un Valencia-Madrid, y que en el Bernabéu se dejó notar en las dos áreas. En la suya le salvó un fuera de juego de Mbappé antes de que él, ante el pasmo general, rematara en su portería en un despeje. Un alivio para el galo en un momento de autoafirmación de su equipo. El conjunto de Carlos Corberán tocaba la pelota a su antojo bajo la dirección de Javi Guerra, se desplegaba por ambas orillas y lo hacía sin temor. Y a punto estuvo, otra vez Diakhaby, de cazar en el segundo palo una peinada de Tárrega en un saque de esquina.El Bernabéu empezó a mosquearse con el Madrid, con un agujero de nuevo en defensa por la derecha de Lucas Vázquez y solo agarrado a la expectativa de lo que pudieran fabricarse sus delanteros estrella. Por la banda de Vinicius andaba Max Aarons, un lateral derecho que apenas había disputado 30 minutos en Liga desde que llegó en diciembre, pero el inglés alcanzó el descanso sin ningún arañazo. Todo era deshilachado en el bando local, sin gracia ni fútbol. Solo Kylian y Bellingham dejaron algún intento estimable en medio del páramo y con el anfiteatro cada vez más revirado. Otro primer tiempo al cubo de materia orgánica del Madrid.Hugo Duro (izquierda) celebra el segundo gol de su equipo ante el Madrid.SERGIO PEREZ (EFE)El 1-1 de los locales a la vuelta de la pausa no fue hijo de una mejoría, sino de otro córner. La peinó Bellingham y la remató Vinicius en el segundo palo, que se apuntó su tercer tanto en Liga en cuatro meses. Un dato que habla de sus dificultades. El emboque, en todo caso, conectó al Madrid. Sin ningún alarde, ya era otro ritmo frente a un Valencia que seguía estirándose a la menor para saber qué cara tenía Fran González, que tuvo que sacar una mano abajo en un cabezazo de Mosquera que se endiabló en un rebote en Diakhaby. De nuevo, él.Mbappé y, sobre todo, Valverde se quedaron con las ganas en sendos remates. La estirada de Mamardashvili al tiro del uruguayo fue enorme. Para entonces ya había salido Rodrygo por Brahim, y luego Ancelotti lo probó con Endrick, Camavinga y Alaba, que se puso en la izquierda junto a Rodrygo.Endrick cabeceó en el segundo palo, Mbappé no llegó por un pelo en boca de gol y el último envido blanco fue Güler. Pero el órdago ganador resultó el del Valencia, victorioso en el Bernabéu por primera vez desde 2008. Una puñalada en las aspiraciones ligueras de un Madrid demasiado inestable al que se le ha hecho bola la Liga por carencia de fútbol.