“Es divertida pero siento que alimenta mucho aislarse del mundo, porque no hablas con nadie real”, dice Sunny, de 18 años, usuaria de la app Status AI de Buenos Aires (Argentina). Status AI es un Twitter (hoy X) donde todos los participantes menos el usuario son bots de IA. La red anima al usuario a publicar mensajes y docenas de cuentas falsas contestan como fans o haters. Incluso cuentas que imitan a famosos o medios como BBE (por BBC), o GMZ (por TMZ, web del corazón en EE UU) comentan cada mensaje con un tono real. La experiencia es igual a escribir opiniones o sentimientos propios en X y que generen montones de comentarios, me gustas y seguidores nuevos. Pero todos falsos.¿Cómo algo así puede interesarle a alguien? “Cuando entras a Status, te lanzan a una red social donde tú eres el protagonista, puedes crear la vida de tus sueños”, dice Fai Nur, fundadora de la compañía detrás de Status. Cada usuario escoge su pasión y empieza a escribir. Al contrario de lo que suele ocurrir en X, hay mucha gente interesada por lo que dice. “Vives una vida alternativa y puedes ser lo que tú quieras, cantante, detective, lo que sea”, dice Laura, de 23 años y de A Coruña. “Y aunque te pueden cancelar, sabes que no es en serio, y tienes interacciones con famosos que en la vida real nunca te prestarían atención”, añade.Chau mi vida en Status ai es mejor que en el verdadero Twitter— Joul (@mmmaniak) March 6, 2025

Hay tantas vidas soñadas como usuarios. La vida de ensueño, por ejemplo de Mikel, un español de 22 años con más de 3 millones de seguidores en Status, es la serie Supernatural, que protagonizan dos cazadores de monstruos. Él es un tercer cazador: “Me gusta usarlo PARA simular que estoy dentro de mi serie favorita, me creo un personaje y simulo que soy uno más”, dice Mikel. Por su parte, Sunny la usa para interactuar con los personajes de la saga Harry Potter: “Es normal que ahora la gente use eso para hablar o saber más de sus personajes favoritos”, dice.Sunny, Laura o Mikel son solo tres de los millones de usuarios de esta app lanzada en febrero y que ha alcanzado ya un éxito increíble. Status lleva más de 2,7 millones de descargas globales. En el mundo latino ha tenido un éxito especial, con 1,2 millones de esas descargas, según las estimaciones de Sensor Tower, una empresa de inteligencia de mercados. En Chile alcanzó el puesto 7 de descargas general y en España, el 22. En su categoría, Status llegó al puesto 1 en Brasil. Todo esto ha ocurrido en apenas unas semanas, con miles de vídeos en TikTok y mensajes de X comentando cómo es jugar a Status con un lenguaje a menudo extremadamente de la generación Z.Pero Status es solo una variación de otras apps creadas antes con personajes de IA, como Character, Replika o Janitor, donde los usuarios podían chatear sin fin con su personaje preferido. Estas apps han creado un espacio nuevo con un éxito extraordinario: charlar con chatbots, pero con un pasado y una personalidad concretos. Status además está gamificado con retos y pruebas: “Abres la app y seleccionas un universo de ficción y un personaje”, explica Laura. “Te pone que debes hacerte famoso y una serie de misiones, que tú vas completando. Si lo haces bien, desbloqueas más personajes y actividades. Para subir de nivel tienes que ‘tuitear’ cosas que generen controversia, y eso sube o baja tu relación con los personajes que están en tu universo”. También pierdes energía y tienes que dejar de escribir unas horas, lo que provoca cierto desasosiego entre los jugadores.Ojalá mis tweets fueran tan virales cómo lo son en status ai— jaja flasheaba una banda (@Adrianelwaza) March 10, 2025

El éxito de estas apps es un ejemplo más de cómo personajes creados con IA ocupan cada vez más espacio en nuestras vidas, sobre todo entre los más jóvenes. Son fenómenos tan nuevos que es difícil dar con claves y entender sus efectos futuros: “El desarrollo de estas herramientas dependerá de una combinación de factores”, dice Jessica Szczuka, profesora de la Universidad de Duisburgo. “La innovación tecnológica constante, las decisiones legales y los cambios en las normas sociales y culturales. No se trata solo de lo que estas herramientas pueden hacer, sino de lo que estamos dispuestos a aceptar, normalizar o rechazar como sociedad”, añade. Nadie tiene aún la respuesta a eso.Si supieran que soy famosa en Status ai no me ignorarían así.😂Pov: Me funaron jajjaa y se siente genial pensar que son bot… Y pienso si one day soy conocida los veré a todos como bot.🤡☝🏻— Micaela Mendez🇦🇷⭐🤘 (@micaela_mendez8) March 20, 2025

Cada usuario tiene su explicación al porqué de este éxito: desde el aumento de la cultura fandom (saber más de personajes de ficción hablando con ellos y conociéndoles mejor), a combatir la soledad creando una relación emocional o terapéutica con un bot, entretenerte como en un videojuego o incluso aprender habilidades sociales. “Funciona muy bien porque te da un acercamiento más íntimo tanto amistosa como amorosamente con personas/personajes con los que jamás podrías hacerlo y eso te hace sentir bien”, dice Daniel, de 15 años y de México. “Es por el drama más que nada”, dice Missio, de 18 años y de Chile. “Crear distintos escenarios lo hace más atractivo, y una estructura similar a Twitter y que sea ficticio da seguridad a la gente para hacer lo que quiera”, añade.EL PAÍS ha hablado con ocho usuarios de Status de cuatro países latinos, contactados al azar, y todos tienen entre 15 y 23 años. Todos saben perfectamente que la app es irreal, pero también les puede ocurrir, como a los adultos, que confundan durante un rato la atención que reciben de un bot que parece y se comporta como un humano: “Lo que resulta atractivo es como puedes crear un escenario falso con alguien que es imposible, como un famoso o un personaje de una serie, y encima tienes una red social falsa que se hace pasar por Twitter donde gente falsa te responde todas tus publicaciones y depende lo que hagas te haces más famoso”, dice Wiwi, de 18 años y de Buenos Aires. “Te da una falsa fama y una falsa atención, aunque es una atención de bots de IA que hace que te enganches porque parece atención real”.La edad puede parecer una clave en este fenómeno pero, de ser así, es más probable que sea porque simplemente crecieron en un mundo distinto: “Unir fantasía y redes sociales funciona superbién para nuestra generación, son dos cosas que gustan mucho y que ayudan a evadir la realidad”, dice Laura. “No creo que sea por mi generación, que tiene estas cosas porque creció con la cultura fandom que apareció en internet. A cualquier generación con acceso a internet le habría pasado”, añade.Es una generación que ha subido con “los fanfictions, los ask de Tumblr o foros de rol en línea”, dice Sunny. Mikel recuerda cómo en su adolescencia, antes de estas apps con IA, la gente hacía esto pero con humanos: “En redes como Instagram o Twitter creabas cuentas llamadas fakeland de personajes inventados con rostros de sus ídolos y simulabas una vida ficticia, solo que estabas interactuando 100% con otra persona y dependías de su respuesta y puntualidad para interactuar”.La profesora Szczuka no ha encontrado ninguna evidencia ni conoce ningún estudio que vincule este tipo de apps a gente joven: “Una posible explicación podría ser que los usuarios nativos suelen estar más abiertos a las nuevas tecnologías”, dice Szczuka. “Sin embargo, no creo que eso signifique que esta tecnología esté hecha específicamente para un grupo sociodemográfico o un tipo de usuario en particular”.Descubrí esta app de Status. Ai y ahora estoy viciado. Al menos ahí sí me interactúan 😞😞😞😞— Ayen pochicho (@ecryycat) March 4, 2025

Otra duda razonable sobre la evolución tan rápida de estas apps aparentemente sociales, donde en realidad no se interactúa con otros humanos, es qué implica para el futuro. “Estas IA serán mucho más significativas en un futuro cercano”, dice Alan, argentino de 18 años. “A las personas en general, y a los adolescentes sobre todo, les gusta la interacción y el feedback, y ahora que se mezcla la IA con las redes sociales los adolescentes quedarán fascinados”, añade.Más allá de estas elucubraciones, hay aún pocos elementos que valorar, según Brian Earp, profesor en la Universidad Nacional de Singapur: “Aún no está claro cómo de extendido está este fenómeno, pero por ahora parece estar más limitado a personas que no tienen relaciones humanas muy fuertes”. “Lo que todavía no sabemos es si, en el futuro, la facilidad de acceso y la presencia constante de chatbots hará que más gente los vea como algo normal para expresar emociones y conectar con ellos. Viendo las tendencias actuales, no me parece una idea tan descabellada”, explica.Está claro que hay otra parte de beneficios de estos chatbots que empieza a entenderse mejor, dice Neil Sehgal, investigador de la Universidad de Pensilvania: “Creo que tiene mucho potencial en distintos ámbitos, como la educación, la tutoría o la salud pública y mental, si logramos hacerlo bien. Gran parte de mi trabajo es en salud pública, y mi equipo está entusiasmado con la idea de que los chatbots puedan ayudar a las personas a tomar mejores decisiones sobre su salud y ofrecer apoyo temprano a quienes, de otra manera, no buscarían ayuda”.A los jóvenes no les resulta extraña la idea que tienen muchos adultos de que todo esto no son más que locuras inmaduras. “Siento que muchas veces el discurso en contra de ella se basa en verlas como un problema y no pensar que detrás de su uso, hay una necesidad o llamado de auxilio al que no se está respondiendo”, dice Sunny. “Satanizar su utilización no va a hacer que la gente se aleje de las conductas dañinas y hasta me parece sano que se recurra al apoyo de IA, que pueden ayudarte a explorar y entender mejor tus emociones o generar una distracción sana”, asegura.

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