El ‘Cartel de los Soles’, la organización narcotraficante atribuida al régimen chavista —con Nicolás Maduro y Diosdado Cabello a la cabeza, junto a la cúpula militar que le da nombre por los soles en la solapa de los generales—, fue eliminado del indictment contra Maduro. Dejó de ser descrito como una estructura terrorista y pasó a ser caracterizado como una “red clientelar y corrupta del gobierno venezolano”, que se nutrió del tráfico de cocaína hacia Estados Unidos.El cambio de denominación, celebrado por sectores oficialistas en Colombia que —desde el presidente Gustavo Petro— habían negado la existencia del este cartel, tiene una motivación netamente jurídica. EE. UU. elevó la recompensa por Maduro de US$15 a 50 millones entre 2020 y agosto del año pasado. Foto:CortesíaLas autoridades estadounidenses no están desmintiendo su existencia, sino ajustando su “razón social” para facilitar el trabajo de la Fiscalía a la hora de probar los delitos por los que Nicolás Maduro fue imputado y lograr vencerlo en juicio en la Corte del Distrito Sur de Nueva York.El indictment que le fue leído al dictador venezolano el pasado 5 de enero en el tribunal de Manhattan es el cuarto. Y es en esta acusación donde se introduce la reformulación del concepto. Desde 2020, el gran jurado estadounidense ha señalado a Maduro como la cabeza de una estructura enquistada en el poder del Estado venezolano, diseñada para facilitar —en connivencia con grupos armados y bandas transnacionales como las Farc y el ‘Tren de Aragua’— el tráfico de droga hacia Estados Unidos.Un discurso al que Donald Trump se montó desde el primer minuto de campaña y que convirtió en su caballito de batalla para arreciar la lucha contra las drogas en el Caribe, al punto de ordenar operaciones militares en aguas extranjeras y, posteriormente, intervenir directamente en Caracas (Venezuela) para capturar a Maduro.Sin embargo, de cara al proceso contra el dictador que lidera el fiscal William Barr, según juristas consultados, la Fiscalía deberá demostrar con pruebas plenamente confiables los cuatro cargos por conspiración para el narcoterrorismo y por posesión de armas y dispositivos de destrucción. Audiencia de Nicolás Maduro en Nueva York, 5 de enero de 2026 Foto:AFPEn ese camino, aterrizó el concepto mediático y político del ‘Cartel de los Soles’ en una red concreta de corrupción estatal, encabezada por Maduro desde la cúspide del régimen, para facilitar el narcotráfico.”Si el caso llegara a juicio —porque siempre existe la posibilidad de un arreglo—, el fiscal va a sostener que el señor Maduro no es el presidente legítimo de Venezuela y que utilizó su poder y su posición para convertirse en un miembro con alto control y poder dentro del ‘Cartel de los Soles’, entendido como una red de corrupción dedicada al tráfico de cocaína. Esa descripción es muy potente ante un jurado. Sería muy distinto presentarlo simplemente como el jefe de un cartel. Y hay más de un testigo que podrá demostrarlo”, le dijo a este diario el penalista estadounidense Rick Díaz.El penalista Víctor Mosquera, experto en Derecho Internacional, también señala que caracterizar al ‘Cartel de los Soles’ como una red corrupta y clientelista resulta, desde el punto de vista probatorio, “mucho más robusto”. “Hablar de ‘cartel de los soles’ obligaría a demostrar o a tener alguna evidencia concreta de una droga con ese nombre”, explicó.Las pruebas en el expedientePrecisamente, testimonios como los del exgeneral chavista Clíver Alcalá y del exjefe de Inteligencia Hugo ‘el Pollo’ Carvajal —quienes llegaron a acuerdos con las autoridades estadounidenses para suavizar sus penas— detallan la relación del grupo narcoterrorista de las Farc, clasificado como tal en 1997 y cuya designación fue renovada en 2021, con el régimen chavista para traficar cocaína y financiar su actividad criminal en Colombia.A esa lista se sumó recientemente Ismael ‘el Mayo’ Zambada, principal socio de ‘El Chapo’ Guzmán en el cartel de Sinaloa, quien también confesó una alianza criminal con esta organización.La canciller se refiere a las declaraciones de Donald Trump. Foto:Sara Valentina Quevedo DelgadoRedacción Justicia

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