Marius Borg Høiby, el hijo mayor de la princesa Mette-Marit de Noruega, ha negado este miércoles 4 de febrero que los vídeos de su teléfono móvil mostraran actos de violación tal y como señala la investigación policial, mientras se derrumbaba durante su primer día dando testimonio en el juicio en el que está imputado por un total de 38 delitos. Entre las causas que enfrenta el joven, de 29 años, nacido de una relación anterior a la de Mette-Marit con el príncipe heredero Haakon, se cuentan cuatro casos de violación —incluyendo abusos grabados en su móvil— y varios de maltrato, por los que podría enfrentarse a varios años de prisión si es declarado culpable en un juicio que se está previsto que termine el próximo 19 de marzo.El martes, en el primer día del juicio en Oslo, Borg Høiby se declaró inocente —a través de su abogado, pero con él presente— de los cargos más graves de violación y violencia doméstica, pero sí que admitió algunos cargos menores, entre ellos el de conducir con exceso de velocidad. También se declaró parcialmente culpable —una declaración permitida por la legislación noruega— de agresión con agravantes y conducta imprudente. Este miércoles ha sido la primera vez que ha dado testimonio directo en el juzgado, y se ha excusado en lo difícil que ha sido crecer bajo la presión mediática. “Me resulta muy difícil hablar delante de tanta gente. He estado rodeado por la prensa desde que tenía tres años. Me han acosado desde entonces”, ha dicho, rompiendo a llorar. Más de 200 periodistas se han acreditado para seguir la causa, que se celebra bajo restricciones parciales en las declaraciones de los testigos y la reproducción de material probatorio, además de la prohibición de sacar fotos al acusado (por deseo suyo), lo que ha generado protestas de los medios.Más informaciónDibujo de Marius Borg Høiby durante el segundo día del juicio que se está celebrando en la sala 250 del Tribunal de Oslo.Ane Hem (NTB / Cordon Press)De pie en el estrado, Borg Høiby, que no es miembro de la casa real noruega aunque ha crecido como uno más de la familia, también ha asegurado que había recibido “medicación fuerte” y que intentaría hacer todo lo que pudiera por seguir el juicio. “Se me conoce como el hijo de mamá”, ha expuesto refiriéndose a Mette-Marit. “Lo que significa que tengo una necesidad extrema de afirmación. Mucho sexo, mucho alcohol. Pocos pueden identificarse con la vida que he llevado. Muchas fiestas, alcohol, algunas drogas”, se ha justificado.Vestido con vaqueros y un jersey azul oscuro sobre una camisa beige, Borg Høiby, que ha hablado con los brazos cruzados sobre el pecho, consultaba de vez en cuando sus notas manuscritas en el cuaderno que tenía delante. Entre los cargos que se le imputan hay uno de abuso sexual con violación y tres de abuso sexual sin violación, algunos de los cuales grabó con su teléfono móvil, según la fiscalía. Este miércoles, en cambio, él ha negado que los vídeos de su teléfono mostraran actos de violación. “Si hubiera pensado que tenía material que mostraba una agresión, nunca lo habría conservado”, ha afirmado, señalando que nunca había compartido el material con nadie.Marius Borg Høiby dirigiéndose a una reunión con su abogado, el pasado lunes 19 de enero por la tarde, en Oslo (Noruega).Heiko Junge (via REUTERS)El testimonio este miércoles se ha centrado en una fiesta celebrada en el sótano de la residencia familiar del príncipe heredero, en las afueras de Oslo, en 2018. Según la fiscalía, Borg Høiby se grabó a sí mismo manteniendo relaciones secuales con una mujer que estaba inconsciente. La policía mostró el vídeo al tribunal a puerta cerrada el martes. El hijo de Mette-Marit ha dicho que tuvo relaciones sexuales con la mujer, pero que no realizó un segundo acto sexual con ella mientras estaba inconsciente, ni lo grabó. “Tuvimos relaciones sexuales completamente normales, por lo que recuerdo”, ha defendido. “Después, le dije que se fuera. Así que le llamé un taxi. No tengo relaciones sexuales con personas que no están despiertas”, ha continuado.El miércoles por la mañana, la presunta víctima, cuya identidad no puede revelarse para proteger su privacidad, ha declarado que se enteró de la presunta violación cuando la policía se puso en contacto con ella en relación con el vídeo, y que no había consentido el acto sexual que se grabó. La fiscalía afirmó que la mujer no estaba en condiciones de dar su consentimiento.La primera vista, de este martes, también incluyó el testimonio de la supuesta víctima. La joven contó que acudió a una fiesta en diciembre de 2018, en la que admitió haber bebido bastante y tener un “gran agujero negro” sobre el transcurso de la noche, aunque dudó de que Borg Høiby pudiera haber abusado de ella, según recogió la agencia NTB. “Pienso que es surrealista estar aquí, es abrumador. No quiero llorar, creo que todo es muy desagradable. Es injusto que me hayan involucrado en todo esto”, declaró.Crisis en la monarquía noruegaEl juicio del primogénito de la princesa llega en un momento de múltiples retos para la familia real, además del escrutinio continuo hacia Mette-Marit por las recientes revelaciones que la vinculan durante años con el pedófilo multimillonario Epstein. De hecho, el palacio real comunicó el pasado miércoles que la esposa del heredero al trono había pospuesto hasta nuevo aviso un viaje privado al extranjero que tenía previsto, sin dar más detalles. Los reyes Harald y Sonia, así como Haakon, intentan mantener las apariencias, y hoy han seguido con su agenda de audiencias.La noticia de la amistad entre el fallecido pederasta y la princesa fue publicada por primera vez por el diario noruego Aftenposten el pasado 1 de febrero. Una encuesta de opinión realizada al día siguiente para el diario Verdens Gang muestra sus consecuencias, con una caída en el número de noruegos a favor de mantener la monarquía que ha pasado del 72% del año pasado al 61%. Además, muestra un aumento de 10 puntos porcentuales, hasta el 27%, entre los noruegos que quieren una república.De izquierda a derecha: el príncipe heredero Haakon de Noruega, el periodista Whit Fraser, la gobernadora general de Canadá Mary Simon, el rey Harald y la reina Sonia de Noruega en el Palacio Noruego, en Oslo, el 4 de febrero de 2026. Javad Parsa (via REUTERS)El rey Harald, de 88 años, el monarca más longevo de Europa actualmente, redujo su actividad en 2024 tras ser hospitalizado para tratar una infección y recibir posteriormente un marcapasos. La propia Mette-Marit necesita un trasplante de pulmón tras ser diagnosticada en 2018 con fibrosis pulmonar, una enfermedad crónica que provoca cicatrices en los pulmones y conduce a una reducción de la absorción de oxígeno.Mientras tanto, la hija del rey Harald, Marta Luisa de Noruega, renunció a sus funciones reales en 2022 para poder dedicarse más libremente a sus propios negocios, y dijo que tanto ella como su marido, Durek Verrett, un estadounidense que se autodenomina chamán, se abstendrían de utilizar su título de princesa en un contexto comercial. Ambos fueron criticados el año pasado por protagonizar un documental de Netflix que narraba su vida cotidiana, incluida su boda, y por criticar al rey y a la reina.

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